Cuida tu salud cardiovascular
Por Matilde Morales Betancourt
La enfermedad cardiovascular es, erróneamente, catalogada como un padecimiento que afecta sólo a los hombres, sin embargo, las mujeres corremos un mayor riesgo de sufrirla, sobre todo después de la menopausia. Nosotras estamos sujetas a los mismos factores de riesgo que los hombres, aunque los síntomas suelen ser diferentes y en la mayoría de los casos la detección de la enfermedad en la mujer llega tardíamente.
Principales factores de riesgo cardiovascular:
- El tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular, ya que entre otras cosas reduce los niveles de colesterol bueno incrementando el riesgo de infarto o de un evento cerebro-vascular. Además, fumar, daña el endotelio, aumenta los depósitos grasos en las arterias, favorece la coagulación, aumenta el colesterol malo, reduce el colesterol bueno, y promueve el espasmo de las arterias coronarias. Además la nicotina, el componente adictivo del tabaco, acelera el ritmo cardiaco y aumenta la presión de la sangre. Dejar de fumar reduce inmediatamente el riesgo de sufrir un ataque cardiaco.
- El colesterol es una sustancia muy importante y necesaria para el sano funcionamiento del organismo, se encuentra en el torrente sanguíneo y en todas las células del cuerpo. Los niveles de colesterol están muy relacionados con el riesgo cardiovascular. Cuando la sangre contiene demasiado colesterol malo (lipoproteínas de baja densidad LDL), éste comienza a acumularse sobre las paredes de las arterias provocando la arterioesclerosis y aumentando considerablemente el riesgo de sufrir un evento cardiovascular. En el caso específico de las mujeres, los estrógenos elevan los niveles de colesterol bueno (lipoproteínas de alta densidad HDL) por ello se encuentran en menor riesgo de presentar enfermedad cardiovascular que los hombres. Sin embargo, al llegar la menopausia, los niveles de colesterol bueno suelen bajar, incrementándose en mayor proporción que los hombres el riesgo cardiovascular. Los niveles de colesterol HDL y LDL pueden mejorarse modificando hábitos en el estilo de vida.
- La obesidad. El sobrepeso y la obesidad son detonantes de hipertensión, diabetes y arterioesclerosis, factores que elevan el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular. Tener una gran cantidad de grasa intra-abdominal afecta la presión arterial y los niveles de lípidos en la sangre, lo que interfiere con la capacidad de utilizar eficazmente la insulina para procesar la glucosa de los alimentos. Las mujeres que tienen mucha grasa en la cintura tienen un mayor riesgo que las que tienen grasa en las caderas. Las estadísticas muestran que el 58 por ciento de los casos de diabetes y el 21 por ciento de la enfermedad isquémica del corazón son atribuibles a un IMC (índice de masa corporal) por encima de 21.
- Sedentarismo. La falta de actividad física aumenta alrededor de 1.5 veces el riesgo de sufrir ataque al corazón o un incidente cerebro-vascular. El ejercicio aún en edades avanzadas reduce el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular, diabetes, hipertensión, obesidad, además de bajar los niveles de estrés. Hacer ejercicio 30 minutos al día, por lo menos tres veces por semana ayuda a prevenir enfermedades coronarias.
- Los anticonceptivos orales representan un riesgo para las mujeres, especialmente en quienes fuman, pues elevan la presión arterial y los niveles de azúcar en sangre, además de aumentar el riesgo de que se formen coágulos sanguíneos. Los factores de riesgo son sólo un indicador, el presentarlos no necesariamente quiere decir que se desarrollará la enfermedad cardiovascular. Sin embargo, mientras más factores de riesgo mayor la posibilidad de presentar la enfermedad. Por ello es importante tomar las medidas pertinentes para evitar comprometer la salud de nuestro corazón, modificando los factores de riesgo y llevando una vida más saludable.
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