Por Diana Matilde Morales Betancourt
De acuerdo al Estudio Internacional de Asma y Alergia en la Niñez (ISAAC por sus siglas en inglés) cerca de 56 por ciento de los niños entre 6 y 7 años de edad padecen rinitis alérgica y Yucatán es uno de los Estados de la República Mexicana que cuenta con los índices de morbilidad más altos, debido a que 40% de los niños entre 13 y 14 años sufren rinitis alérgica.
Lo anterior se manifiestó en el marco de la celebración del Mes Latinoamericano de la Alergia, el cual fue dirigido por el Dr. Fernán Caballero Fonseca, Presidente de la Sociedad Latinoamericana de Alergia, Asma e Inmunología (SLAAI) y el Dr. Ignacio Ortiz Aldana, Presidente del Colegio Mexicano de Pediatras Especialistas en Inmunología Clínica y Alergia (COMPEDIA).
El Dr. Ortiz Aldana señaló que debido a que se trata de un problema de salud pública, resulta necesario que tanto autoridades como Instituciones de salud pública, servicios médicos privados, sociedades médicas y la sociedad en general; colaboren de manera cercana para lograr el objetivo de proveer un adecuado manejo de estos padecimientos que si bien, no son curables, pueden ser bien controlados con la finalidad de que el paciente se encuentre libre de síntomas y de complicaciones asociadas. Por lo que, como parte de las actividades del Mes Latinoamericano de la Alergia se realizaron actualizaciones a las guías ARIA, EPO3 y GA2LEN, a fin de brindar mayor información para el diagnóstico y tratamiento oportuno de enfermedades alérgicas, y de esta manera evitar un mayor deterioro de la salud en los pacientes y el alto impacto negativo que éstas tienen, incluso en la dinámica familiar.
La enfermedad alérgica
Según los especialistas este padecimiento es el resultado de la interacción entre algunas sustancias orgánicas presentes en el medio ambiente, llamadas alergenos, y alguna persona con predisposición genética. La persona produce anticuerpos contra las sustancias del medio ambiente, lo que da como resultado una respuesta inflamatoria en los órganos en donde se manifiesta la enfermedad.
Cuando se presenta una reacción alérgica en el organismo, originada por el contacto con el alergeno del medio ambiente, un grupo de células especializadas de los tejidos liberan un químico denominado histamina, además de otros mediadores químicos que intervienen en la respuesta inflamatoria alérgica. Esta liberación de sustancias inflamatorias causa síntomas como estornudo, comezón, lagrimeo y flujo nasal, y en los pacientes con rinitis alérgica se presentan ronchas, comezón y algunos manifiestan urticaria y dermatitis.
Los antihistamínicos son medicamentos de primera línea, eficaces para aliviar los síntomas, como la congestión nasal, estornudos, el flujo nasal, los ojos rojos y el lagrimeo; mediante el bloqueo de los efectos de la histamina, lo que minimiza los síntomas de la alergia. Debido al deterioro importante en el desempeño escolar y laboral y en la calidad vida de las personas que padecen alergia, resulta importante la atención médica oportuna para controlar los síntomas y evitar la aparición de otras enfermedades relacionadas con éstas, como asma, rinosinusitis, hipertrofia de adenoides y síndrome de apnea del sueño.
Asma
Cifras publicadas reportan que el 80% de las personas que padecen asma en México, también presentan síntomas de rinitis alérgica, en tanto que alrededor de 40% de los que sufren rinitis alérgica desarrollan asma, que es una enfermedad que de no ser diagnosticada y tratada de manera efectiva, puede resultar mortal. La morbi-mortalidad del asma, publicada por la OMS, se estima en más de 180 mil muertes al año en todo el mundo.
En México, en 1999 el Instituto Mexicano del Seguro Social tuvo costos directos por la atención de pacientes asmáticos de 549 millones de pesos. Actualmente, el costo anual de un paciente controlado asciende a 6 mil pesos, pero el de un paciente sin control alcanza los 100 mil pesos, sumando hospitalizaciones y ausentismo laboral.
Por desgracia, México no está excluido de tal impacto, ya que este padecimiento representa un problema de salud pública, por ser considerado una de las 10 primeras causas de visita a los servicios de urgencias y de consulta externa.