GOYA, profeta de la modernidad, en México

Por Joel Hernández Espinosa

Con tres ejes temáticos: Los caprichos, La tauromaquia, Los proverbios y Los desastres de la guerra, llegan a México 253 obras plásticas de Francisco de Goya, pintor español nacido en Fuendetodos en 1746 y fallecido en Burdeos el año de 1828. Estas obras del también grabador, que salen por primera vez de España para una exposición, se pueden apreciar en el Museo Nacional de Arte (MUNAL), donde el público las puede apreciar ya que estarán expuestas hasta el 5 de marzo del 2006.

Los caprichos de la tauromaquia comprende los retratos de mujeres, los bocetos de obras religiosas y las treinta y tres estampas de la celebrada y reconocida serie La tauromaquia. El segundo, aborda los retratos oficiales hechos por encargo de la corte española y los ochenta aguafuertes realizados para otra de las series de gran fama; Los desastres de la guerra. El último núcleo. ¡Y aún no se van!, muestra las series Los caprichos y Los disparates, así como el libro impreso en 1799 que contiene los ochenta Caprichos.

Francisco de Goya rompió con los cánones plásticos existentes para dar vida a un arte en el que su visión, y no la tradición, era lo más importante, y en el que los retratos y las imágenes religiosas pasaron a un plano secundario ante los temas que reflejaban las creencias, las actitudes, las tradiciones populares y la vida cotidiana del pueblo español que había sido ignorado y menospreciado por los creadores hasta entonces.

Goya y sus mujeres

Como complemento a la exposición se presentó el libro Goya y sus mujeres, de Natacha Seseña. Francisco de Goya, en cuanto a su relación con las mujeres, es, en aquella época, el primer pintor español que tiene una consideración hacia las mujeres, no solamente hacia las nobles que pintó, sino en dibujos y grabados hay un verdadero miramiento y atención. "El supo observar el mundo femenino", señaló la escritora Natacha Seseña, al presentar dicha publicación.


Agregó que Goya estuvo siempre muy atento a las modas. "Goya no tuvo más que una, y todo lo que se ha escrito de él y la Duquesa de Alba, es realmente una historia morbosa y nada históricamente fiable, es decir, ella era la más aristócrata de todas, bien plantada, y a un pintor como Goya, ¡claro que le impresionaría"!

Sin duda, es muy emocionante hablar de Goya, y tenerlo en México es un gran logro del MUNAL. Goya es el gran precursor de la modernidad, es un hombre que trascendió los límites de la enseñanza académica. Goya es la emoción que se puede ver al contemplar su obra gráfica y esta dualidad que tuvo como pintor de encargo, como pintor de oficio para los retratos de aristócratas y de burgueses, y al mismo tiempo el Goya de esa gran libertad creadora, de esa fuerza y de esa trascendencia que podremos ver a lo largo de su obra gráfica. Goya realmente se siente cercano a nosotros, muestra las guerras, las denuncia, y realmente es muy aterrador contemplarlo casi 150 años después.