¿Te la pasas estornudando?

Todos lo conocemos y es imposible resistirnos. Normalmente comienza con un ligero cosquilleo en la nariz, inspiramos de manera brusca y entonces mediante una espiración violenta, casi siempre ruidosa y con los ojos cerrados, se forma el estornudo, expulsando aire por la boca a una velocidad promedio de entre 110 y 160 kilómetros por hora.

En época de frío normalmente estornudamos más de lo normal debido a diversas causas, entre ellas el catarro común, alergias o rinitis vasomotora. El catarro se caracteriza por goteo y congestión nasal, estornudos, malestar en la garganta generalmente acompañado de comezón, tos, nula o poca fiebre y una fatiga ligera. Su origen viral es ocasionado por uno de los más de 200 microorganismos conocidos, responsables de provocarlo.

Por su parte, las alergias nasales o rinitis alérgica son una respuesta inflamatoria a sustancias extrañas específicas que entran en la nariz como el polen, moho o polvo casero. Sus principales síntomas son congestión nasal, estornudos en serie, secreción nasal abundante, comezón en la nariz, ojos y paladar; ojos rojos y con lagrimeo.

La rinitis vasomotora es una inflamación nasal caracterizada por estornudos ocasionales, escurrimiento, nariz tapada y drenaje postnasal (escurrimiento que hay de la nariz a la garganta). Los síntomas normalmente se manifiestan por cambios mínimos de temperatura en el aire o en la humedad ambiental, olores fuertes, humo de cigarro y cambios en la posición de la cabeza. También puede ser resultado de factores psicológicos como el estrés o el estímulo sexual.

En invierno nuestro contacto con elementos que pueden desencadenar alguno de los padecimientos antes mencionados es mayor, ya que en ocasiones nos encontramos en habitaciones cerradas que conservan el calor y al salir se experimenta una baja brusca de temperatura, asistimos a lugares concurridos donde es fácil el contagio de virus o las posadas constituyen un excelente pretexto para estar expuestos a condiciones de frío y humo que dañan la mucosa nasal.

El simple cambio de estación que provoca un ambiente más seco donde abunda el polvo es causa común para que las personas se vean afectadas con rinitis alérgica, y ni qué decir del contagioso catarro, el cual, con un simple estornudo puede transmitirse a las personas que se encuentren a 6 m2 a la redonda, de ahí su rápida propagación.

De acuerdo con la otorrinolaringóloga Griselda Galicia, el estornudo, más que un síntoma, es un mecanismo de defensa del aparato respiratorio ante la irritación de la mucosa nasal. Al ser la nariz un órgano provisto de numerosas terminaciones nerviosas es susceptible a cualquier cuerpo extraño como polvo, polen, pelusa, sustancias químicas y agentes ya sean virales o bacterianos, que al introducirse en ella producen un fuerte flujo de aire que es necesario expulsar mediante el estornudo.

Ante esta situación se recomienda echar mano de medidas preventivas para mantener en óptimas condiciones el aparato respiratorio, por ello, los expertos recomiendan mantener constantemente hidratada la mucosa nasal para ayudar al “barrido”, con el fin de conservarla libre de agentes externos. Para tal efecto, los sueros fisiológicos como Nasalub, humectante nasal a base de cloruro de sodio-glicerol, ayudan a hidratar al tiempo que alivian la resequedad e irritación en esta temporada de frío. Además, se recomienda consumir abundantes frutas y verduras ricas en vitamina A y C: limón, papaya, toronja, naranja, jitomate, guayaba, kiwi, etc.

Es importante mencionar que si la congestión nasal o malestar persiste más de una semana es necesario consultar al médico, quien examinará la nariz y recetará algún tratamiento específico para el padecimiento. También de esta forma se previenen complicaciones del aparato respiratorio.

Para evitar los estornudos la Dra. Galicia recomienda:

  • Sonarse la nariz de manera periódica y con suavidad.
  • Beber líquidos en abundancia.
  • Usar rocios o gotas nasales como Nasalub.
  • Taparse nariz y boca con alguna bufanda al salir de ambientes cerrados y calientes.
  • Mantener la humedad en el ambiente colocando una toalla húmeda cerca del lugar donde uno se encuentra.
  • Limitar la exposición a calentadores y/o aires acondicionados los cuales tienden a secar el ambiente.
  • Preferir el uso de pañuelos desechables y siempre que se vaya a estornudar taparse la boca con uno de ellos para evitar la propagación del contagio en caso de tratarse de catarro.
  • Lavarse continuamente las manos.

El estornudo es una reacción normal del organismo, por lo cual no debemos reprimirlo, ya que en su caso, podemos agravar el mal al provocar una infección en los oídos o lastimarlos debido a la presión acumulada. Cabe recordar que la garganta se conecta con el oído mediante las trompas de Eustaquio por lo que al aguantarse un estornudo, la presión generada tanto en garganta como en senos nasales y frontales busca una válvula de escape, siendo ésta los oídos.

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