Entendiendo
la esquizofrenia: de la tempestad a la calma
La idea de vivir escuchando voces que
nos dan órdenes, creer que existen
personas que nos persiguen constantemente,
ver seres o cosas que no están presentes,
así como pensar que cada una de nuestras
acciones es controlada por alguien más,
son situaciones comunes que enfrenta una
persona con esquizofrenia.
Definida en los libros de psiquiatría
como un tipo de psicosis, la esquizofrenia
es una enfermedad física caracterizada
por la presencia de un desequilibrio a nivel
cerebral. Los productos químicos
que activan o desactivan las neuronas, llamados
neurotransmisores, presentan fallas en su
funcionamiento, las cuales provocan alucinaciones
y trastornos del pensamiento, entre otros
síntomas.
Esta situación provoca en el paciente
esquizofrénico sensaciones extrañas,
ideas fuera de lo común, percepciones
anormales y pérdida de la prueba
de la realidad. Las alucinaciones auditivas
son las más frecuentes, y por lo
general, el paciente escucha voces de personas
que no están presentes, o peor aún,
dichas voces dan órdenes, que pueden
incluso provocar suicidios en los pacientes.
Las alucinaciones auditivas pueden durar
semanas, meses o años; por su parte,
las alucinaciones visuales (el paciente
percibe imágenes de objetos o personas
que no están presentes) tienen duración
muy breve; sin embargo, éstas suelen
ser representativas de una agudización
en el cuadro clínico y pueden ser
catastróficas.
Este padecimiento puede pasar por crisis
agudas, en donde los síntomas son
tan intensos y frecuentes, que es necesaria
la hospitalización. Sin embargo,
también existen periodos de control
en los que solamente persisten algunas dificultades
para la vida diaria. Por lo que un paciente
con esquizofrenia debe someterse a tratamiento
médico y psicológico, pues
se trata de una enfermedad crónica
que requiere de periodos muy prolongados
de medicamento y tratamiento psicológico.
En el caso de las crisis agudas de pacientes
con esquizofrenia, el método de elección
para suministro de antipsicóticos
es la vía intramuscular (IM) ya que
estos pacientes por las condiciones en las
que ingresan a clínicas y hospitales
no pueden tomar tratamiento oral. Ziprasidona
Geodon) es el primer antipsicotico atípico,
disponible en esta presentación el
cual ha demostrado eficacia y tolerabilidad
por esta vía además de la
vía oral.
De acuerdo a datos de la APA (American
Psychiatry Asociation), el uso de ziprasidona
(Geodon) IM en pacientes que están
cursando por una crisis aguda reduce la
exitación aproximadamente 15 minutos
después de su aplicación con
una mejora sostenida de aproximadamente
4 horas, lo que favorece el tratamiento
del paciente y su pronto reestablecimiento
para posteriormente hacer la transición
de la vía IM a la oral lo cual ha
demostrado eficacia y tolerabilidad con
ziprasidona.
Utilizando el tratamiento adecuado, el
paciente puede conseguir una rehabilitación
psicosocial muy aceptable: Un alto número
de personas pueden desarrollar sus actividades
cotidianas y productivas de manera satisfactoria.
Además de las alucinaciones, existen
otros síntomas característicos
de la esquizofrenia:
- Trastornos del pensamiento: La
ilación de ideas se ve afectada por
la actividad cerebral, lo que provoca en
el paciente ideas delirantes, imposibles
de demostrarse, pero en las que cree firmemente.
- Delirios: El paciente sufre delirios
de persecución (ya sea por personas,
instituciones o seres fantásticos),
delirios de control (cree que todas sus
acciones no responden al libre albedrío,
sino que son controladas por alguien más)
y delirios de lenguaje (la falta de conexión
en las ideas provoca un discurso sin sentido,
lo que puede hacer imposible la comunicación).
- Alteraciones emocionales: La voz
monótona y el rostro inexpresivo
del paciente evidencian la presencia de
este síntoma. Se pierde la emoción
ante los acontecimientos propios o ajenos.
- Falta de conciencia de la enfermedad:
El paciente suele negar la presencia de
su enfermedad, asegurando que lo que escucha
o ve es completamente real.
En años recientes, se hizo una separación
de síntomas - dividiéndolos
en positivos y negativos - y favoreciendo
con ello la investigación sobre la
esquizofrenia. A partir de esta separación,
se ha demostrado que los pacientes que presentan
síntomas positivos, evolucionan mejor
que aquellos con síntomas negativos.
La clasificación es:
Síntomas positivos
- Alucinaciones
- Ideas delirantes
- Trastornos del pensamiento como incoherencias,
incongruencias, "descarrilamientos",
etc.
- Alteraciones de la noción de sí
mismo ¿Quién soy?, sensación
de ausencia de órganos o funciones,
etc.
Síntomas Negativos
- Pérdida de la motivación
- Apatía
- Aplanamiento de las emociones o de los
afectos
- Depresión
- Retraimiento social.
El adecuado tratamiento farmacológico,
la ayuda terapéutica y el apoyo familiar
permiten al paciente ganar confianza en
sí mismo, combatir la angustia e
iniciar una rehabilitación. Es indispensable
un compromiso por parte de las personas
allegadas al paciente para alcanzar los
logros deseados.
Para mayor información consulte
la página www.alianza.org.mx del
programa Alianza "Aliados para el Tratamiento
de la Esquizofrenia y Trastorno Bipolar".
Octubre 18 de 2004