Llevados por el deseo

Por Luis Mac Gregor Arroyo

Deseo, según el diccionario significa movimiento enérgico de la voluntad hacia el conocimiento, posesión o disfrute de una cosa ¿Quién en algún momento no se ha dejado atrapar por esta sensación? Y más puntualmente ¿quién no la ha vivido en el amor? ¿Cuándo alguien no se ha dejado llevar por la belleza física o la personalidad de otra gente en la primera impresión?

Así comienza la última película de Mike Nichols, el veterano director de Hollywood que tiene en su haber filmes como El Graduado y ¿Quién teme a Virginia Wolf?, y el haber trabajado con actores del calibre de Elizabeth Taylor, Jack Nicholson y Michelle Pfeiffer.

En Llevados por el deseo la acción comienza cuando en Londres un escritor de obituarios -Dan- hace contacto visual con una joven stripper originaria de Nueva York, que se hace llamar Alice, y surge el flechazo de inmediato entre los dos. A partir de entonces el joven británico encuentra su musa para escribir su primer novela, pero el encanto parece terminársele cuando conoce a Anna, la fotógrafa que le toma el retrato para la cubierta de su obra literaria. Sin embargo, esta última lo rechaza al saber de su noviazgo con Alice y conoce a Larry en el acuario de la ciudad; un dermatólogo quien piensa haber sido citado por ella ahí, cuando en realidad fue Dan la persona responsable de ese encuentro.

Es así como Dan, Jude Law; Alice, Natalie Portman; Anne, Julia Roberts y Larry, Clive Owen, dan comienzo a una serie de encuentros y desencuentros, donde la constante es el deseo de amar y ser correspondido, pero de una forma muy a tono con la disparatada vida de las relaciones de pareja contemporáneas, donde las relaciones estables ceden el paso a las de carácter precario.

Con la traición reflejada en crudos simbolismos: como cuando Dan le pone a su libro por título "El acuario", el sitio preferido por Anna en la capital inglesa para retratar gente, cuando el contenido de la obra fue inspirado en Alice.

La imposibilidad de poseer en su totalidad al ser amado y verse traicionado: como cuando Anna -tras casarse con Larry- decide separarse de él para poder rehacer su vida en un "tercer matrimonio" con Dan, y con tal de obtener la firma de divorcio del médico acepta acostarse con él por última vez, motivando la desilusión del escritor, que da por terminada su relación.

La decisión de luchar con fiereza, incluso si es necesario durmiendo con la ex novia del enemigo, con la finalidad de hacerlo papilla cuado regrese a ella y termine sin nadie: como es el caso del contraataque de Larry ante Dan.

El deseo de reencontrarse con uno mismo: como cuando Alice rompe con Dan tras volver a ser pareja, por la desconfianza de él ante ella, la cual llega a su punto culminante cuando aquel que parecía el menos agresivo de los dos protagonistas hombres termina por abofetearla.

Llevados por el deseo es una película que rinde homenaje al intelecto del espectador. Ofrece una narrativa sencilla y lineal pero con escenas cuidadosamente planeados para dejarle al espectador la interpretación última del largo metraje.

Es una película que incluye cuatro personajes cuyas vidas se entrelazan y, para el público, cualquiera de ellas puede simbolizar la parte central de la historia, pese a ello no todos los actores destacan igual: sin duda las actuaciones de Clive Owen y Julia Roberts le comen terreno a un Jude Law que no convence y una Natalie Portman en formación actoral.


Llevados por el deseo (Closer, Estados Unidos 2004) de Mike Nichols, con Natalie Portman, Jude Law, Julia Roberts y Clive Owen. Duración 130 minutos.

Enero 26 de 2004