- A causa de la depresión, se pierden en promedio anualmente 290 millones de días de trabajo.

- En México, el 74 por ciento de los pacientes con depresión, manifiestan además síntomas físicos dolorosos asociados al Trastorno Depresivo Mayor.

La depresión duele...

La Dra. Irma Corlay, Médico Psiquiatra adscrita al Servicio de Psiquiatría del Centro Médico Nacional Siglo XXI, y el Dr. Ricardo Secín, Director de la Clínica de Ansiedad y Depresión del Hospital Angeles del Pedregal, enfatizaron, en conferencia de prensa, en la importancia de reconocer y diagnosticar el Trastorno Depresivo Mayor (TDM), así como las consecuencias tanto económicas, como físicas que esta enfermedad trae consigo.

El TDM es una forma muy seria de depresión que se manifiesta con la presencia de cansancio, pérdida de energía, problemas de sueño, incremento o disminución del apetito, fatiga, desórdenes gastrointestinales, así como dolores físicos -principalmente musculares, de espalda, cervicales, de articulaciones y cefaleas.

Según datos publicados, se sabe que el 40 por ciento de la población económicamente activa en nuestro país, padece depresión sin saberlo, y aunque cualquier individuo tiene la posibilidad de sufrir TDM, existen ciertos factores, como el tipo de profesión que realiza, el nivel de estrés que vive, etc., que pueden conducirlo y en ciertos casos, agudizar el desarrollo de esta enfermedad.

El desempeñarse en un trabajo, cualquiera que este sea, no es el origen propio para manifestar un TDM, pues para que esta condición se declare, deben estar incluidos otros factores como: grandes responsabilidades, toma de decisiones vitales, presión continua y constante, así como el vivir en un permanente estado de estrés. El conjunto de estos elementos puede desencadenar un abatimiento anímico, una disminución en el desempeño, llegando al ausentismo laboral, lo cual desencadena pérdidas económicas muy importantes no sólo para la empresa, sino también para el país, comentó la Dra. Corlay.

"Aunque se desconocen estadísticas en México, información a nivel mundial se indica que aproximadamente entre el 15 y 30 por ciento de los empleados, experimentará en algún momento de su vida laboral, un problema de depresión", afirmó la Dra. Corlay.

Las señales de alarma pueden llegar a ser evidentes: letargo, lentitud en la realización de tareas específicas y ordinarias, desgano, apatía contundente, errores frecuentes, falta de concentración, incumplimiento con los horarios de entrada y un alto número de ausencias injustificadas.

Sin embargo, el TDM tiene una fuerte incidencia sobre el aspecto físico, es decir, además de sentir apatía por desarrollar las labores en el trabajo, se experimentan: dolores musculares, abdominales, en la zona lumbar, en el área pectoral, en las articulaciones, así como cefaleas y malestares en el cuello. Esta frecuencia está más latente en el sexo femenino, presentando 2.7 veces más síntomas físicos dolorosos en comparación con los hombres, afectando con ello, su etapa productiva.

"En México la prevalencia de los síntomas físicos dolorosos asociados al TDM, es del 74 por ciento en pacientes atendidos por médicos psiquiatras. Esta cifra es congruente con la reportada en la literatura internacional para aquellas personas observadas por médicos no psiquiatras. Es claro que en ambos casos se trata del mismo paciente deprimido, lo que se modifica, es la óptica con la que se aborda su diagnóstico. Estas cifras, deben alertar sobre la importancia de reconocer los síntomas y alcance de la enfermedad", afirmó el Dr. Secín.

Lo ideal para tratar el TDM es entonces, acudir con un médico especialista en el área de psiquiatría y recibir un tratamiento que haga frente a las dos vertientes de la enfermedad -los síntomas emocionales y los síntomas físicos dolorosos- suministrando el medicamento más adecuado y eficaz, considerando además, el apoyo terapéutico.

Finalmente el Dr. Secín aseguró que "Duloxetina, cuyo nombre comercial es Cymbalta es el primer antidepresivo con un estudio hecho con pacientes mexicanos y en México".

La duloxetina es un inhibidor selectivo doble, potente y balanceado que actúa sobre los neurotransmisores serotonina y norepinefrina, creando un equilibrio en la salud mental de los pacientes deprimidos, que además de los síntomas emocionales típicos, presentan síntomas físicos dolorosos asociados a su depresión.

Por todo lo anterior, es importante que en el primer nivel de atención, los médicos generales y el especialista psiquiátrico, aborden la depresión en forma integral, para ofrecer a los casi 15 millones de pacientes deprimidos en México, un beneficio terapéutico y una mayor atención, tanto en el aspecto emocional como en el físico y evitando así, las consecuencias en el terreno laboral que esta enfermedad trae consigo.

Noviembre 30 de 2004