¿Cómo alimentar a tu bebé?

Una buena nutrición durante el primer año de vida de los bebés contribuye a desarrollar el potencial humano y formación de hábitos alimentarios adecuados en la edad adulta. Por ello, la Organización Mundial de la Salud pide a las mujeres embarazadas y a las que acaban de dar a luz, que hagan conciencia sobre la importancia de alimentar con seno materno, ya que ésta es la forma más económica e ideal para nutrir y proteger contra enfermedades a un bebé.

“Se debe iniciar y mantener la leche materna por lo menos los primeros seis meses de vida. Posteriormente si es necesaria una fórmula láctea, la madre debe contar con la asesoría de un médico pediatra para elegir y utilizar la más adecuada”, afirmó la doctora Amapola Adell, miembro de la Academia Mexicana de Pediatría. Pues si bien las fórmulas lácteas son una fuente alterna y eficiente de alimentación, deben utilizarse sólo cuando haya un problema de la madre para amamantar o bien del lactante para consumirla.

Por ejemplo, en el caso de la mamá, señala, “pueden existir condiciones limitativas como enfermedad, uso de fármacos, trabajo fuera de casa o baja producción de leche. Y en los bebés, pueden existir condiciones como intolerancia o alergia a la proteína de la leche, alguna enfermedad, problemas de regurgitación, estreñimiento o una falta de saciedad por una demanda: mayor a la leche necesaria o superior a la cantidad producida por la madre”.

Afortunadamente, resalta, existen fórmulas lácteas para atender varios de los problemas señalados. Por ejemplo, antes los padres que debían dar fórmula láctea, en un afán de evitar el llanto y saciar al pequeño, “complementaban” innecesariamente el producto, con ello lo acostumbraban a comer de más.

Esta falta de saciedad, ha generado en muchos padres ciertas creencias e ideas erróneas sobre la alimentación, las cuales es necesario desterrarlas”, señaló.

Mito. La madre que amamanta debe llevar una dieta especial y restringir ciertos alimentos,  como ajo, col y cebolla para evitar gases y cólicos en los niños.
Realidad: Es importante consultar al médico, porque el cólico puede ser debido a  diversas causas. En algunos casos el cólico puede ser, entre otras causas, por la leche de vaca consumida por la madre. El resto de alimentos pueden ser ingeridos, y si bien la leche cambia de sabor y color por la dieta materna, el bebé la acepta. Lo más conveniente es que la madre evite consumir café, refrescos de cola y chocolates que podrían provocar irritabilidad en el bebé.

Mito. El niño debe vaciar los dos pechos en cada toma.
Realidad. Los especialistas recomiendan que el niño termine de tomar del primer pecho antes de ofrecer el segundo, aunque esto signifique un rechazo al segundo durante la toma.

Mito. Para producir leche, consumir más leche o cerveza.
Realidad. Una dieta rica en líquidos, verduras, frutas, cereales y proteínas es todo lo necesario para que una madre pueda nutrirse y producir leche. Pegarse al pequeño es el mejor estimulo para producir más leche. Es recomendable no aumentar las raciones habituales de lácteos, porque esto está relacionado con alergias en el bebé.

Mito. Si llora es por hambre, y porque la leche materna no le alcanza.
Realidad. Este error conduce a dar alimentos o papillas antes de tiempo. El llanto es la única forma que tiene el bebé para indicar, además de apetito, falta de contacto, consuelo, dolor o miedo.

Para contribuir a la salud y adecuada nutrición  de los menores de 1 año Bayer Schering Pharma ha lanzado la Cruzada Contra el Sobrepeso y Obesidad Infantil en Menores de Dos Años, con el objetivo de prevenir en ellos el desarrollo futuro de enfermedades crónico-degenerativas, relacionadas con el sobrepeso y obesidad como son diabetes, hipertensión y colesterol elevado, entre  otros graves problemas, la cual proporciona a los padres y profesionales de la salud diversas herramientas e información para apoyar y sensibilizarlos sobre la importancia de tener y promover hábitos saludables de alimentación desde los primeros días de vida.

La doctora Amapola Adell, Jefa del Departamento de Pediatría Ambulatoria del Hospital Infantil de México Federico Gómez, puntualizó que para cubrir óptimamente las necesidades nutricias del lactante, su alimentación debe ser: Suficiente, Completa, Equilibrada y Adecuada, acciones que constituyen el inicio de una vida saludable.