La Deficiencia Androgénica en la Madurez
(ADAM) -comúnmente conocido como Andropausia-
se define como una deficiencia de testosterona
en la sangre, originado por causas naturales
del proceso de desarrollo y madurez de la vida
de todo hombre.
Durante esta etapa, los hombres experimentan
una disminución en los niveles de testosterona,
pero en algunos estos niveles disminuyen más
que en otros. Entre los 40 y los 70 años,
la testosterona disminuye aproximadamente
1.2% cada año, por lo que cada década
el hombre habrá perdido un 10% de los
niveles de testosterona. Esta disminución
impacta la calidad de vida y puede exponer
al hombre a riesgos en el largo plazo.
La mayoría de varones afectados por
la ADAM sufre de una disminución paulatina
de un número importante de funciones
fisiológicas. La actividad disminuye
considerablemente, pues se requiere una mayor
cantidad de gasto de energía para alcanzar
los mismos resultados que a los treinta años.
Durante esta deficiencia androgénica,
la habilidad de concentración se ve
disminuida y muchos hombres sufren de fluctuaciones
en el estado de ánimo, así como
problemas en el área de la memoria
a corto plazo, por lo que tienden a olvidar
cosas inmediatas. Algunas veces se presentan
también trastornos del sueño
e irritabilidad, impidiendo el bienestar del
afectado.
Otros malestares importantes que sufre el
paciente es el aumento en la transpiración
y/o bochornos, comparables con los que padecen
las mujeres en la menopausia. En algunos campos,
la atrofia de la piel es importante
aparte de la mala distribución de la
grasa corporal total. En el campo de la sexualidad,
por la deficiencia de testosterona, los hombres
se quejan de problemas de disfunción
y de ausencia de excitación o deseo.
Al observar alguna de estas características,
es el momento de visitar al urólogo
para empezar a llevar un control Ante la Deficiencia
Androgénica en la Madurez.
Los signos o síntomas de la ADAM
se pueden calificar en correspondencia con
el área fisiológica que afecten:
* Osteoporosis: caracterizada por el dolor
de espalda, fracturas y la disminución
de la estatura y el tamaño.
* Fuerza Muscular: atrofia, disminución
de la fuerza y disminución de la actividad.
·* Función Sexual: disminución
de la libido y disfunción eréctil.
* Composición Corporal: aumento de
la grasa muscular y una disminución
del músculo.
* Piel: presencia de resequedad, disminución
de la producción de sebo y adelgazamiento
del vello secundario.
* Anemia: la cual se manifiesta por la fatiga
crónica o por una disminución
de la energía
El problema real no es padecer ADAM, la
cuestión radica en la falta de información
y conciencia del padecimiento, así
como en los efectos que ésta puede
desencadenar. Por ello es muy importante que
consulte a su médico acerca de un tratamiento
adecuado a su estilo de vida.
Septiembre 2005