Cada seis minutos muere un hombre por cáncer de próstata

El cáncer de próstata afecta principalmente a varones de más de 50 años, y es el cáncer más frecuentemente diagnosticado en hombres en los países occidentales. Se estima que cada seis minutos un hombre muere por cáncer de próstata en Occidente y México, no está exento en las estadísticas de mortalidad por este mal, ya que en nuestro país el cáncer de próstata es el segundo más comúnmente diagnosticado y es la segunda causa de muerte después del cáncer de pulmón entre los hombres.

Según el Registro Histopatológico de Neoplasias Malignas emitido por la Secretaría de Salud, en  el año 2001 México registró 5 mil 912 casos nuevos y 4 mil 30 defunciones por cáncer de próstata.  Tener la información óptima, el diagnóstico en etapas tempranas  y un tratamiento médico-farmacológico mejora el resultado de los pacientes,  ya que incrementa la posibilidad de recibir un tratamiento curativo o la oportunidad de al menos retrasar significativamente la progresión de la enfermedad.
Según una investigación publicada en Prostate Cancer and Prostatic Diseases, el tratamiento adyuvante de deprivación androgénica con goserelina logra el control a largo plazo del cáncer de próstata no metastásico de mal pronóstico. Esto permite a los hombres sobrevivir a su enfermedad, y tener un riesgo de mortalidad comparable al de la población general. Los autores concluyen que la goserelina adyuvante, debería ser reclasificadada como tratamiento de intención “curativa” para hombres con cáncer de próstata no metastásico de mal pronóstico y hacen un llamado a que las directrices actuales lo señalen.

Los investigadores revisaron los datos de supervivencia de cuatro estudios clínicos a largo plazo, controlados y aleatorios, en varones con cáncer de próstata no metastásico de mal pronóstico, que recibieron tratamiento hormonal adyuvante con goserelina después del tratamiento inicial (prostatectomía radical o radioterapia). Se utilizó goserelina, por ser el agonista del LHRH (hormona liberador luteinizante) más ampliamente utilizado en el mundo y por ser el único agonista del LHRH que ha sido estudiado como tratamiento adyuvante en diversos estudios controlados de supervivencia con un seguimiento medio de más de cinco años.