Por Joel Hernández Espinosa
La vasta mitología mesoamericana es siempre tema de análisis y de disfrute interminable para narradores y oyentes, es una muestra de lo que se puede hacer en el campo de la mitología porque allí existe un mundo mágico, religioso y mítico, así lo señaló el doctor Blas Román Castellón Huerta, coordinador del libro Relatos ocultos en la niebla y el tiempo, selección de mitos y estudios, que reúne un conjunto de materiales que contienen mitos procedentes de diversas regiones y etnias de la república mexicana.
En el Museo de Culturas Populares, ubicado en el centro de Coyoac án, el investigador de la Dirección de Estudios Arqueológicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dijo que el libro recopila viejos temas que se amalgaman en cróncias que evocan un pasado y un presente cargado de simbolismos, “por eso los relatos actuales sirven para comprender los mitos del pasado”.
En la presentación de este mítico libro editado con el apoyo del INAH, estuvo también presente el doctor en ciencias antropológicas por la Universidad Autónoma Metropolitana, y quién explicó al público presente, que iba llegando de realizar trabajos de campo. Sobre el libro donde también participó recopilando mitos en diversos Estados de la república Mexicana, señaló que esta publicación replantea el paradigma mitológico. “Los mitos son lenguaje que trasciende, la niebla es un equivalente de la vida porque de ella proviene la existencia, de la niebla se origina el tiempo. Los mitos van más allá del tiempo. Los mitos van transmitiendo pasiones por la vida y por el honor”.
Las valiosas narraciones como testimonio de un vigoroso pensamiento religioso e intelectual, son presentadas por sus compiladores y estudiosos a la luz de distintas perspectivas teóricas para mostrar raíces ancestrales y profundizar en la naturaleza del discurso mítico.
El compilador de este libro, el antropólogo Blas Román, señala que los diversos capítulos de esta obra confirman que la materia de los mitos es tan extensa como la imaginación de las culturas vivas, además de reafirmar el carácter perspicaz e intenso de quienes sustentan y reproducen las narrativas simbólicas tradicionales.
Entre los muchos investigadores antropólogos y arqueólogos que participaron en la recuperación de mitos y narraciones, estuvieron en la presentación también, la doctora María Eugenia Olavaria, doctora en ciencias antropológicas y Alfonso Pérez Ortiz, licenciado en Historia, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, quienes leyeron algunos fragmentos de los mitos que contiene el libro, como el siguiente:
Había una joven llamada Tzitzic (que en el dialecto tarasco significa Flor), que era sacerdotisa del Sol, como era muy hermosa, causaba gran admiración a los mozos. A veces iba sola por agua y se reunía con su novio, y tanto se entretenía que al regresar la regañaban sus padres. Llena de angustia se puso a invocar al padre Sol APRA que le concediera encontrar agua más cerca. Entonces, en su camino vio salir un pajarito de entre el zacate, moviendo las alas como si acabara de bañarse. Tzitzic comprendió que el padre Sol le había otorgado lo que le pedía haciéndola encontrar una fuente al que llamaron Queritziaro (La gran fuente).
Así, como esta Leyenda de La Gran Fuente, del Estado de Michoacán, el libro Relatos ocultos en la niebla y el tiempo, Selección de mitos y estudios, contiene muchos más, de diversos Estados, un libro que se puede convertir en lectura obligada para los estudiantes que se inician en Historia, Antropología o Arqueología, así como para el público en general, que podrá conocer más de nuestros mitos y relatos.